Fue hermoso ese sueño, hizo que todos los sentimientos de las ultimas semana se esfumaran, por lo que agarre el teléfono, tome valor, y lo llame.
Tomas: ¡Celeste!, ¿que paso? me tenes loco hace dos semanas.
Celeste: perdóname, pensé que todo se había terminado.
Tomas: ¿Como vas a pensar eso?, bueno, a decir verdad, también lo pensé yo...
Celeste: Tomas te escribí y nunca mas volviste a hacerlo.
Tomas: No recibí ninguna carta luego de la que te mande. Y supuse que habías conocido a alguien, tal como lo había escrito yo, fue como que todo concordó.
Celeste: Entonces mi carta no llegó. Que maldita confusión.
Tomas: Si, por eso no quise molestarte, pero necesitaba saber de vos, leer alguna palabra, oír tu voz. Alguna señal. Te necesito. Necesito saber de vos. Por eso, a pesar de pensar que no querías nada de mi te llame, y no respondiste, llame dos veces. Y me di por vencido.
Celeste: Es verdad, no quise atenderte, sentí que iba a ser un montón de palabrería acerca de que habías vuelto con Lizzi y no ibas a escribirme mas por algo. No se, yo también invente una historia.
Tomas: bueno ya esta. Ahora lo importante, lo que estamos esperando hace ya tiempo.
Celeste: Si lo se. Mañana es 23 de agosto.
Tomas: Si, eso. Quiero que nos encontremos a las 11 a. m en el puente...
En ese momento estaba apoyada en el balcón hablando con él, cuando oí la palabra puente, solté el celular, y este cayo, estallando contra la vereda.
Corrí escaleras abajo, llegue a la vereda y me lance al suelo a encontrar el maldito chip. Pero ya lo habían pisado, estaba como borrada la parte dorada que enlaza con el celular. Tome un taxi, y pedí que me llevara a cualquier sitio de ventas de celulares. Mostré mi chip y me dijeron que no tenia arreglo.
No había tiempo para cartas. Ni nombres en la guía telefónica que respondieran a Tomas Parry.
Por lo tanto, la única solución, era estar en dos lugares al mismo tiempo. Ya que no sabia a cual de los dos puentes se refería Tomas.
Volviendo a eso, que sorprendente, lo había soñado, que cosas raras pasan los días de lluvia.
Pura tensión. Es cierto, los días de lluvia pasan cosas raras y algunos días en los que no llueve también.
ResponderEliminarSomos muy propensos a la confusión. A veces ni hablando se entiende la gente y en esos laberintos faltos de palabras corremos el riesgo de perdernos las cosas verdaderamente importantes.