Ya era día 18 del mes y al fin había terminado.
El tiempo debería pasar de manera contraria: Te divertís, te sentís bien y todo va rápido. Estas triste, esperando algo, aburrida, y todo va mas que lento, es algo estúpido, si estas disfrutando algo dame tiempo hace que corra lento. Nadie dijo que la vida es justa.
Al grano: No recibi ni una carta de respuesta. Supuse que la ultima carta, era una despedida, cuando dijo "mañana no sabre si todo a terminado, o estas son las ultimas palabras", o algo así.
Comencé a perseguirme, y a sentirme mal.
Pasaban los días y enfermaba mas. Necesitaba a ese chico, a ese extraño, que de una manera extraña había alcanzado hacerme sentir lo que nadie había logrado siquiera en años.
Las cosas se terminan tan rápido. Aunque acá nunca nada había comenzado. Nada real, nada concreto.
Lo extrañaba con cada átomo de mi ser. Me sentía sola.
Las idiotas de la oficina me aconsejaron que comenzara a maquillarme, para que mi cara pareciera mas alegre.
Últimamente estoy sabiendo de semanas MUY largas, de buenos y reparadores momentos que no alcanzar, que pasan rápido.
ResponderEliminarEs cierto, nadie dijo que la vida fuera justa. Pero a veces aparece alguien que la hace sentir por lo menos vida. Necesitar, extrañar… sentir con intensidad despierta.
… Al fin continuando el viaje por esta historia.