1 de julio de 2009
Esa mañana, Carlos María, el conserje, me detuvo antes de salir a mi trabajo, pero estaba retardada, no podía llegar tarde, la pesadilla de siempre me había vuelto compulsiva a llegar temprano, MUY temprano, le grite que hablaríamos por la noche. Pero llegue demasiado tarde a casa, el ya se había acostado.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario