jueves, 10 de diciembre de 2009

07 de agosto de 2009

07 de agosto de 2009

Pasaban los dias y los dias, ni una carta, ni una llamada, nada.
El trabajo iba perfecto, el jefe estaba muy contento conmigo, o al menos sabia mi nombre, ya no me llamaba Azul o Violeta, me decia Celeste. Y cada tanto me llamaba para que reforme algun producto viejo para poder revenderlo.
Llegue a casa, y encontre un sobre debajo de la puerta, una invitacion al lago.
Tomas era tan raro, no se que se proponia con esto, pero habia que hacerle caso, "el 9 sin falta en Munchis, Guemes al 1213".
Obviamente estaría alli.

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